Rotundamente SÍ!!!

 

Todo el mundo tiene que terminar la enseñanza obligatoria media. Y después, si es posible, hay que seguir estudiando, puede ser estudiar en la Universidad o en una Escuela superior una carrera terciaria, o bien prepararse para ejercer bien un oficio.

 

Tanto para los chicos como para las chicas, en la sociedad actual que cambia tan deprisa, uno en seguida se queda atrás. Estudiar ayuda a estar al día y a abrirse un camino seguro hacia el futuro.

 

Vivimos en un mundo cada vez más exigente, donde falta mano de obra cualificada. Además es frecuente que los chicos que viven en zonas rurales abandonen los estudios antes que sus colegas de la ciudad. Esto está comprometiendo aun más su futuro, y el futuro de cualquier país.

 

Por eso es muy importante que los padres se cuiden y eviten decir: “Si no estudia, en seguida lo pongo a trabajar”

 

El deber de los padres actuales es estimular a sus hijos y mostrarles la necesidad de estudiar y capacitarse. Quizá el joven pase una mala etapa o racha, y habrá que ayudarle a que salga de ella. Una temporada junto a su padre en el negocio familiar o de algún amigo, aprendiendo de él, no es mala idea.

 

Pero en cuanto pueda, apenas se ponga tranquila la situación debe ir a clase a estudiar.

 

Una historia real...

 

Con respecto a todo lo que se viene hablando sobre la crisis en la educación en todos los niveles, y la propuesta de que aquellos alumnos que no han aprobado ni una materia en un año o aquellos que pierden la regularidad o peor aun, que abandonan sus estudios, quiero relatar una experiencia real, una experiencia que es más común de lo que se puede imaginar.

 

Es la historia de un alumno que cursa estudios en una universidad estatal en Argentina, relata que sufre los insólitos y obsoletos horarios disponibles para cursar cada materia. La oferta horaria –es prácticamente nula- es manejada con total arbitrariedad por los profesores de las cátedras, y lo que es peor, con la complicidad del centro de estudiantes y de las autoridades del establecimiento educativo.

 

Para los alumnos que trabajan, es realmente muy difícil acomodar los horarios laborales con los horarios lectivos, teniendo en cuenta que cada cuatrimestre es una lotería y que no hay uniformidad de turnos, salvo en dos o tres materias por cada año. En las demás, por ejemplo, uno puede entrar a clases a las 9 horas y salir a las 18horas, eso sin contar las “horas muertas” entre una materia y otra.

 

Este alumno se pregunta: ¿quisiera saber cómo se hace para trabajar y estudiar al mismo tiempo en estas condiciones? Porque, como si fuera poco, hay que cumplir con un 80 por ciento de asistencia en las tareas prácticas o seminarios.

 

La decadencia estudiantil es responsabilidad de los alumnos, pero las condiciones organizativas dentro de las universidades ayudan a que esto ocurra.

 

Finalmente este alumno con tristeza expresa: Gracias a la suma de todo lo anterior, pasé a engrosar la lista de alumnos que abandonan sus estudios universitarios.

 

Se pregunta: si se sigue con la política de priorizar la comodidad de los profesores y la arbitrariedad de los horarios,

 

¿A qué alumnos les van a dar clases?

 

Comentarios útiles para los alumnos que estudian y trabajan:

 

** En su mayoría, las personas jóvenes que estudian y trabajan a la vez, no tienen demasiada estabilidad laboral.

 

** Los jóvenes estudiantes se tratan de personas que poseen un empleo con semi dedicación o empleo de tiempo parcial, pasantías, becas o trabajos voluntarios.

 

** En muchos casos, la falta de experiencia de los estudiantes los lleva a sentir incertidumbre acerca de qué tarea desarrollar, hacia dónde ir y en concreto qué hacer.

 

** Es recomendable decirles a todos los contactos que se posea el alumno que se está buscando trabajo. De esa manera, se dejarán abiertas las puertas a un mayor número de oportunidades laborales.

 

**** Una recomendación especial: es que el estudiante potencie sus conocimientos ante los empleadores, con habilidades tales como, dominio de lenguas extranjeras, capacidades técnicas específicas o experiencia de trabajo en grupos.

 

¿Cuáles son las claves para poder estudiar y trabajar al mismo tiempo?

 

Qué deberá tener en cuenta:

 

Administrar bien su tiempo, planificando toda la jornada,  día por día de cada semana.

 

Lo ideal es un trabajo que no supere jornadas laborales de 6 horas por día.

 

En el comienzo de su carrera valorice una menor carga horaria laboral y la cercanía del trabajo a su domicilio o universidad.

 

Toda experiencia laboral será positiva y puede ayudar en un futuro laboral.

 

En la segunda mitad de su carrera busque trabajos que sean afines con lo que se está capacitando y que esté lo más relacionado posible con la carrera que estudia.

 

Defina bien su objetivo, si es estudiar, intente no faltar a la facultad ni llegar tarde a las clases o prácticos, corre el riesgo de desmotivarse y a veces esta desmotivación puede ser aprovechada por su empleador, respete los horarios de estudio y laborales.

 

En su trabajo pida los días de estudio para exámenes con anticipación para no crear malestar en la empresa y que puedan organizar con su ausencia. 

 

Aproveche el tiempo que dispone para estudiar en: los períodos muertos de estudio en la facultad, viajes, esperas en consultorios, oficina de trámites, etc.

 

Averigüe si la empresa para la cual trabaja otorga becas de estudio o cualquier otro beneficio económico.

 

10º Será más fácil tener la motivación para estudiar cuando es algo que le agrade, especialmente en esos temas nuevos o complejos.

 

11º ¿Tiene tiempo libre entre el trabajo y la facultad u horas muertas entre materias?, es recomendable que use la biblioteca de la universidad, son buenos lugares para estudiar.

 

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